Con el Mundial de 2026 cada vez más cerca, el evento ha comenzado a detonar una ola comercial en la que distintas marcas buscan capitalizar su alcance global, ya sea mediante patrocinios directos o estrategias de marketing vinculadas a la conversación futbolística. En este contexto, Oreo apostó por una propuesta que combina entretenimiento, creatividad y participación del usuario, a través de una experiencia didáctica e inmersiva diseñada para conectar con los consumidores de una manera más interactiva.
La dinámica parte de un elemento cotidiano: un paquete de galletas que se transforma en una herramienta de juego. Para participar en esta dinámica los usuarios deben utilizar una galleta de Oreo y, posteriormente, acceder desde su smartphone a la aplicación de la marca, donde podrán escanearla para activar la experiencia. A partir de este proceso es posible generar una jugada personalizada que se convierte en un “gol”, el cual es narrado por Christian Martinoli, una de las voces más reconocibles del futbol en México, lo que añade un componente emocional y de autenticidad a la experiencia.
Con ello, la marca no solo se suma a la fiebre mundialista, sino que también refuerza su vínculo con las audiencias a través de formatos participativos que trascienden el consumo tradicional del producto.
Con esta propuesta, la marca busca estrechar su vínculo con el futbol, el deporte de mayor alcance a nivel global, en un contexto marcado por la cercanía de la justa mundialista, cuya inauguración está prevista para el próximo el 11 de julio de 2026.
